Antes de colocar el cebo, inspeccione la zona infestada y realice una evaluación in situ para identificar la especie de roedor, los lugares de actividad y determinar la causa probable y la extensión de la infestación.
El producto debe colocarse en las inmediaciones de zonas donde se haya observado actividad de roedores (por ejemplo, pasillos, nidos, corrales, aberturas, madrigueras, etc.). No utilice este producto como cebo permanente para la prevención o el control de roedores.
Contra las ratas: de 100 a 200 g de pasta (5-10 sobres) por envase, según el nivel de infestación.
Si se requieren varias cajas de cebo, colóquelas a una distancia mínima de 10 a 20 metros lineales (en caso de infestación baja) y de 3 a 10 metros lineales (en caso de infestación alta) entre sí.
Contra ratones: 20 g de pasta (1 sobre) por envase
Si se requieren varias cajas de cebo, colóquelas separadas por al menos 5 a 20 metros lineales (para infestaciones bajas) y de 2 a 5 metros lineales (para infestaciones altas).
Al inicio de la campaña de control de roedores, inspeccione los puntos de cebo como máximo a los 1 o 2 días y, posteriormente, al menos una vez por semana. El mismo principio se aplica a las campañas que duren más de 35 días.
En cada inspección, busque y elimine los roedores muertos en las zonas infestadas para prevenir el riesgo de intoxicación secundaria. Si, tras un periodo de tratamiento de 35 días, los cebos siguen siendo consumidos y no se observa una disminución en la actividad de los roedores, se debe determinar la causa más probable.
Uso como cebo permanente: Consulte las directrices aplicables.
Al finalizar el tratamiento, deseche el cebo no consumido y el embalaje de acuerdo con la legislación vigente.